La CNDH designó como defensor de migrantes a un funcionario que años atrás ignoró un caso de tortura.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) nombró como nuevo defensor de migrantes a Raúl Ramírez Ramírez, ex ombudsman de Sonora, que en 2011 ignoró un caso grave de tortura y desaparición forzada a manos de policías estatales y ministeriales.

¿Lo más raro? La propia CNDH constató en 2013 que Gisela Peraza, exempleada doméstica del antiguo gobernador de Sonora, Guillermo Padrés, fue torturada, víctima de detención arbitraria y desaparición forzada a manos de policías.

La institución federal retomó el caso después de que la defensoría estatal presidida por Ramírez Ramírez lo cerrase por no encontrar pruebas.

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